Trabajamos con ARKit y ARCore para aprovechar seguimiento de movimiento, estimación de luz y anclajes persistentes. Cuando es posible, abrimos la experiencia con WebXR para llegar a más dispositivos desde el navegador. La clave está en detectar capacidades de hardware y cargar versiones de modelos adaptadas. Así garantizamos que un mismo punto patrimonial aparezca estable, iluminado de forma coherente y accesible, sin importar si lo visitas con iOS, Android o web compatible.
Los teléfonos con LiDAR y cámaras ToF generan nubes de puntos que permiten encajar volúmenes históricos con mayor precisión. En ausencia de sensores avanzados, la fotogrametría móvil ofrece relevamientos razonables a partir de series de fotos. Luego limpiamos ruido, simplificamos mallas y recalculamos normales para texturas realistas. Este equilibrio entre fidelidad y rendimiento hace posible que un portal del siglo pasado se superponga sin parpadeos sobre su descendiente contemporáneo.
La calle exige sesiones prolongadas, así que optimizamos recursos: texturas con compresión eficiente, streaming progresivo de capas y oclusión basada en máscaras livianas. El motor duerme cuando bajas el móvil y se despierta al detectar interés. Descargas previas evitan picos de datos, y la iluminación se recalcula con mapas prehorneados cuando hay sombras previsibles. Menos consumo significa más tiempo para escuchar historias sin preocuparte por el cargador.

Escáneres de alta resolución y técnicas de fotografía cruzada rescatan texturas, sellos y tinta tenue. Luego se eliminan moirés, se corrigen bordes y se registran metadatos exhaustivos: autor, fecha, ubicación probable, permiso de uso. Herramientas de restauración ayudan a recomponer rasgaduras sin inventar detalles. Esta etapa garantiza que, cuando la imagen se proyecte en la calle, mantenga legibilidad, integridad y respeto por su condición original documentada.

Antiguos planos rara vez encajan de inmediato con cartografías modernas. Usamos puntos de control estables como esquinas, iglesias o curvas de río para ajustar y rectificar. Indicamos márgenes de error y seleccionamos proyecciones adecuadas según la ciudad. Si existen varios periodos, generamos líneas de tiempo que permiten alternar versiones. Así, al asomar el teléfono, puedes deslizar suavemente del 1920 al 1975 y comparar cómo cambió tu manzana.

Cada cambio deja huella: quién modificó, por qué, y con qué evidencia. Un sistema de versionado conserva variantes y permite revertir si surge un dato mejor. Las superposiciones muestran claramente créditos y licencias para fomentar confianza y aprendizaje. Cuando una hipótesis se actualiza, la aplicación notifica a quienes guardaron ese punto. La transparencia convierte la caminata en un proceso vivo y colaborativo de conocimiento compartido.
All Rights Reserved.