Identidad compartida, contada en primera persona
Al recopilar testimonios, afiches, recetas y álbumes familiares, la identidad deja de ser etiqueta impuesta y se comparte desde la voz propia. Cada aporte suma matices, corrige estereotipos, y muestra cómo la vida cotidiana moldea valores, celebraciones, resistencias y sueños colectivos.